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El sector industrial representa al menos un tercio del uso de la energía a nivel global, y casi el 40% de las emisiones totales de CO2 son generadas por el uso de la energía. En las últimas décadas, la eficiencia energética industrial ha mejorado y la intensidad de CO2 ha disminuido sustancialmente en muchos sectores, pero, ¿qué hay que seguir haciendo?
Para reducir las emisiones de CO2 de forma significativa, se requerirá la adopción generalizada de mejor tecnología y el despliegue de energías sustentables como el gas natural para empresas. Sin embargo, para que esto tenga un verdadero impacto, todas las regiones del mundo deben contribuir. Las acciones en los países de la OCDE por sí solas, por ejemplo, mismas que representan el 33 % de las emisiones de CO2 a nivel industrial, no serán suficientes para lograr las reducciones necesarias.
Al introducir tecnologías actuales y más avanzadas, se reducen las emisiones de CO2 en la industria de forma significativa. En escenarios donde las emisiones globales de CO2 están relacionadas con el tipo de energía que utilizan, al transicionar a energías más limpias, es posible reducir a la mitad los niveles actuales para el 2050.
Pero el verdadero secreto para reducir emisiones CO2 se encuentra en la respuesta a “cómo ahorrar energía”. Las mejoras continuas en el tipo de energía y en cómo la consume el sector industrial, es la forma más significativa y menos costosa de lograr ahorros y reducción de CO2 durante los años que quedan para llegar a la meta planteada para el año 2050.
Las ganancias en reducción de contaminantes, derivadas de la eficiencia energética deberán aumentar 1,3% cada año, pero para esto, se requerirá el desarrollo de nuevas tecnologías energéticamente eficientes. Sin mencionar que también se necesitarán nuevos tipos de energías con bajas emisiones de carbono, energías sustentables como el gas natural para empresas. Si bien las tecnologías requeridas y las acciones del cómo ahorrar energía a menudo son específicas de cada sector, el desarrollo y el despliegue de captura y almacenamiento de carbono será fundamental para lograr reducciones particularmente en los sectores del hierro, el acero y el cemento.
Reducir las emisiones de CO2 en la industria, requerirá un cambio radical en la implementación de procesos, así como mejores prácticas y nuevas tecnologías por parte del sector industrial. Un requisito previo para tales acciones es una comprensión clara del desempeño actual de la energía y su aprovechamiento en la industria. Si bien el análisis de indicadores de la IEA (International Energy Agency) presenta en sus informes que el avance se ve obstaculizado por una combinación de dificultades metodológicas y la falta de datos detallados y precisos para algunas industrias y países; las iniciativas lideradas por el sector privado han comenzado a abordar algunas de las brechas mediante el desarrollo de metodologías comunes y la recopilación conjunta de datos; por lo que las normas internacionales podrían desempeñar un papel importante en este objetivo.
El suministro de electricidad, constituye un poco más de la cuarta parte de la inversión total utilizada en el sector industrial, y se espera que esta cifra aumente para el 2050, en todos los sectores.
Los niveles de uso de energía eléctrica varían ampliamente entre sectores: por ejemplo, la energía eléctrica representa 13% del consumo de energía total en el sector del cemento, y del 56% en el sector del aluminio. En los escenarios de referencia, se espera que el uso de la energía final total aumente en 2050 entre el 16 % y el 54 % independientemente de a qué se dedique la industria.
La alta proporción de uso de energía para la generación de electricidad, por ejemplo, significa que las medidas tomadas en el sector eléctrico tendrán un impacto significativo en las emisiones totales de la industria. Se necesitará recurrir a fuentes de generación de energía limpias para ayudar a reducir las emisiones de CO2 asociadas con el sector. Por otra parte, El sector del papel, por ejemplo, está bien posicionado para aprovechar las nuevas y prometedoras tecnologías de biomasa y desechos que permitirían que el sector se convierta en un proveedor natural de energía.
A medida que el sector energético se descarboniza conforme pasa el tiempo, estamos seguros de que se crearán nuevas oportunidades para que la industria en general reduzca su emisiones de CO2 a través de la electrificación, el gas natural para empresas, y otras alternativas de energía sustentable apropiadas para ese fin.
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